domingo, 24 de enero de 2016

empezar a olvidarte



Estoy justo en ese momento que tienes que decidir si empezar
a olvidar o intentarlo por última vez. Estoy demasiado al límite, o doy media
vuelta o doy un paso más aunque sepa que hay un precipicio justo delante de mí.
Te prometo que saltaría si estoy segura que me esperas bajo, pero ya no estoy
segura de nada que tenga que ver contigo.
Tal vez es mejor así, dar media vuelta y seguir caminando, lo
único que tengo claro es que esta vez no me voy a quedar quieta, o te quiero para
siempre o te olvido de una vez, lo de quererte a medias no funciona. Esto de ni
contigo ni sin mi me ha jodido demasiado y no voy a permitir que te quedes otra
vez en las puertas del olvido, justo en ese punto donde no sales pero tampoco
dejas que entre nadie, nunca más, si quieres vete, pero cierra puerta al salir,
no te quedes en mitad de un quizás porque dueles.
Es curioso cuando te quedas justo ahí, cuando no te vas pero
tampoco te quedas, han sido demasiados meses pero ya no puedo seguir jugando a
este juego sabiendo que me hace daño.  Vete de una vez, que ya no importa, hemos
llegado al punto ese de no retorno donde dueles más si estás que si te vas, así
que vete. Y no vuelvas, no vengas con estúpidas promesas ni con un te he echado
de menos que ni si quiera sientes.
Sigo sin entender cómo puedes hacerle daño a una persona que
te quiere, y a la que se supone que quieres, no lo entiendo. Sé que la mitad de
las veces la cagas sin ni siquiera darte cuenta, pero…Esto me supera. Creo que
he entendido que estamos mal si estamos separados y peor si estamos juntos.
Así que es mejor poner punto y final de una vez por todas y
empezar a olvidar aquello que no sabemos tener, tal vez sería más fácil si no
nos quisiéramos, el problema es que querernos no es suficiente, ya no hay
confianza, ya se termina la ilusión y por eso es mejor marcharnos ahora, antes de
empezar con eso de te odio pero te quise.
No va a ser fácil olvidar a quien te regaló sus mejores
sonrisas, quien te enseñó que lo bonito de los viajes era la compañía y no el
destino, quien supo quererte incluso cuando tú dejaste de hacerlo. Pero hace
demasiado que las cosas no son así, al final ya no sé quien se los dos se
sentía más solo cuando estábamos juntos. Y qué triste ver como todo se va a la
mierda y ninguno de los dos queremos aceptarlo, maldita manía de querernos mal.
Es momento de tomar distancia, de ver las cosas con más calma
y decidir si vale la pena seguir con algo que quieres pero te está haciendo
daño. Es momento de las dudas, del quizá, del que pasará después, del miedo de
volver a fracasar, de si te echaré de menos, de volver a empezar.


Al menos algo estás haciendo bien, estás consiguiendo que
pierda la poca ilusión que me queda así que…Ojala sigas haciéndome daño; así
será mucho más fácil olvidarte.
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