lunes, 22 de febrero de 2016

Corazones rotos



Nunca
se me han dado bien los finales felices, los finales en general. Con lo fácil
que sería empezar algo sin miedo a perder, sin la certeza de tener fecha de
caducidad, sin guardar un adiós en el bolsillo. Tal vez no entiendas lo que
digo, tú nunca has tenido miedo a perder, siempre alejas de tu vida a la gente
antes de tener miedo. Sinceramente es un buen escudo para no sufrir… Pero de
verdad crees que vale la pena vivir sin dejar que la gente te toque el corazón?
Aún a riesgo de que te destrocen. Es cierto que nunca te sentirás tan abajo
como cuando te rompen por dentro pero… Tampoco nunca sabrás lo alto que puedes
llegar a volar. Todos tenemos un pequeño escudo que nos ayuda a ser fuertes,
pero tal vez el tuyo es demasiado grande y estás confundiendo fortaleza con
soledad, que si…que si estás solo nadie puede hacerte daño pero te lo estás
haciendo tu mismo, y no hay mayor enemigo que uno mismo. Te entiendo, yo
también he pensado eso de…no voy a volver a querer a nadie, por qué enamorarse
es algo parecido a poner tu vida en manos de otra persona y esperar que no la
rompa. Pero luego aparece alguien y vuelva a empezar. Pero parece que tu no,
que te encerraste en tu mundo sin ninguna intención de dejar entrar a alguien
en él. ¿Y sabes el problema? El problema es la gente que intenta quererte y no
la dejas, en el momento en que quieres tú te marchas, por miedo a que te hagan
daño,¿ no te das cuenta que si no conoces el dolor nunca vas a saber que es la
felicidad? Que si, que duele cuando algo se acaba, pero es peor quedarte con la
duda, con el quizá, con ni si quiera tener la tranquilidad de haberlo
intentado. Ese es tu problema, no sales a ganar por miedo a perder y..,¿ no te
das cuenta que así ya has perdido? Sabes… yo terminaré con el corazón roto en
mil pedazos, tú, tendrás el corazón intacto, pero estarás solo, sin nadie que
te quiera por qué nunca aprendiste que para ser feliz hay que sufrir primero,
que para encontrar a la persona hay que dejarse romper por otra gente. Quédate
con tu estúpida línea recta de sentimientos, que yo me subo a la montaña Rusa,
que tal vez, lloré mucho más que tú en esta vida, pero al menos; siento, me
equivoco, lloro, río, me vuelvo a equivocar. Al menos… estoy viva. y tú siempre
tendrás el corazón entero, pero nunca sabrás lo que es querer, ni que te
quieran. Vivirás solo por miedo a la soledad. Que te vaya bien, yo me marcho y
aunque me equivoque seguiré viva y prefiero eso a tener que vivir sin sentir
absolutamente nada.
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