miércoles, 17 de febrero de 2016

Te quise



¿Que si te quise? No
entiendo cómo eres capaz de dudarlo.
Pues claro que te quise, que te quiero, pero eso no quiere decir que no
tenga dignidad. Y hazme caso; cuando pierdes tu dignidad por estar con
alguien…Sal de ahí.
Cuando tienes que
querer por los dos, cuando te vas llorando a la cama casi todos los días,
cuando te sientes sola…Sal de ahí. Eso no es amor, y no lo va a ser nunca.
La diferencia entre
nosotros es que tú me quieres, pero yo me enamoré de ti y por ese motivo esto
no salió bien, para que algo funcione las dos partes tienen que pesar lo mismo,
sino el equilibrio se rompe, y todo el peso cae sobre la parte que más pesa,
que más quiere. Y es ahí donde empiezan los problemas. Lo que para ti fue un
entretenimiento, para mí fue una historia que ojala no tuviese fin. Y por eso
terminó, por que merezco a alguien que sepa valorar todo lo que hago, que sepa
entender que cuando no tengo ganas de nada…Tengo ganas de él, que cuando digo
que me voy es esperando un “quédate”. Cuando me callo es por qué no sé cómo
gritar todo lo que siento, cuando bajo la mirada es por qué está vez no estoy
enfadada, estoy decepcionada y ahí si…sal corriendo. Cuando haces algo y una
mujer se enfada, patalea y te grita…puedes arreglarlo, cuando se queda callada
y baja la mirada…La has cagado de verdad. Y tu nunca supiste entender la
diferencia. Nunca supiste ver que me estabas haciendo daño, y si lo viste…poco
te importó.
Así que no tengas la
poca vergüenza de dudar de si te quise, solo cuando quieres eres capaz de
tragarte el orgullo, de hacer lo que sea para que la otra persona esté bien. Al
final…si te das cuenta tengo yo muchos más motivos para dudar que tu. Tengo muchísimos
más motivos para poner punto y final, pasarte página y quemar el libro. Y aun
así…aquí estoy, intentando que entiendas que por mucho que quieras…es difícil
querer a alguien que tiene miedo de que le quieran. No se puede querer a
alguien que no sabe quererse a ni si quiera a si mismo… ¿Como coño ibas a
quererme a mí?  Qué tontería.

Y claro que te quise,
te quiero,
pero hay
cosas que simplemente no pueden salir bien, y tu y yo somos ese tipo de cosa,
tus miedos y los míos son incompatibles, tu forma de querer duele y el amor no
debería doler. Me has hecho demasiado daño para ni siquiera plantearme una
segunda parte de una historia que terminó hace mucho. Justo antes de empezar.


Y ¿sabes lo peor de todo? Que te sigo echando de menos, pero
una pequeña cicatriz a tiempo evita muchas heridas.
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