jueves, 10 de marzo de 2016

Ni contigo ni sin ti



Contigo no puedo y sin ti no quiero, ese es  el resumen de los últimos meses, contigo por
qué me matas y sin ti porque me muero, y así vamos, dando vueltas en mitad de
un quizá, de una duda, de mil preguntas y tan solo la respuesta de querernos.
Es jodido cuando tienes que despedirte y el amor es por ambas partes, porque si
no te quieren…no te quieren y lo aceptas pero cuando dos corazones quieren
estar juntos pero no saben..Duele. Cuando se mueren por estar juntos pero se
terminan matando si lo están, cuando ni contigo ni mucho menos sin ti, ahí es
cuando se entra en una espiral de la que solo puedes salir con heridas y parece
que somos ese tipo de corazones, tan rotos que cuando intentan juntar sus
pedazos siempre salen con más heridas, expertos en llegar tarde, en meter la
pata y valorar cuando ya han perdido, ese tipo de corazones que les asusta
estar bien porque piensan en el próximo golpe, en la próxima despedida, que se
centran demasiado en el ¿ Por qué? Sin preguntarse y ¿ Por qué no?, de los de
no soy negativo soy realista, de estar de mal humor sin motivo aparente, de
tener un conflicto con la soledad, de los de beber de más…Y echar de menos,
Ya me conoces, ahora, si quieres puedes formar
parte de este particular caos, pero no intentes arreglarlo por qué saldrás
herido, ven y siéntate a ver como un desastre puede ser perfecto y como la
perfección me aburre, pero nunca intentes que un corazón roto deje de serlo,
simplemente aprende a querer a esos trozos, aprender a acariciar cada mueca del
pasado, y así, tal vez, algún día formes parte de este maravilloso desastre
llamado vida.


 Pero a
veces hay que aceptar que no, que fuimos norte y sud,  sin preguntar, sin buscar culpables ni
motivos, simplemente aceptar que nunca ganarás la guerra si no estás dispuesta
a perder una batalla, y tal vez perderte es el primer paso para volver a
encontrarme, para volver a confiar en mi, para aceptar que hay corazones rotos que
tienen los trozos tan afilados que terminan llenando de cicatrices a la otra
persona, aunque sea sin querer, aunque le quieras, simplemente hay piezas
preciosas…pero de distinto puzzle. Toca aprender que los corazones rotos solo
dejan de sangrar si eres tu mismo quien lo intenta, si te quieres en lugar de
esperar a que vengan a quererte, si te quieres en lugar de esperar que vuelvan
a hacerte daño.
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