miércoles, 6 de febrero de 2019

lo que nunca supe decirme a tiempo



Me vas a tener que perdonar, pero he llegado a pensar que me estabas mintiendo cuando me decías que no te gustaba lo que veías en el espejo.
¡Eres preciosa!
¿Cómo puede ser que haya alguien que no se dé cuenta de ello?
Lo raro es que no tengas el ego por las nubes y no sepas que tienes unos ojos que son magia.
¿Cuándo descubriste el truco?
¿Quién te hizo pensar que no eres suficiente para alguien?
¿Quien tuvo el valor de hacerte dudar de ti misma?
Y lo peor de todo....
¿Por qué le dejaste?
¿Por qué dejaste que poco a poco te consumiese ese sentimiento de inferioridad? ¿Por qué no te fuiste lejos en su momento?
¿Por qué dejaste que alguien siguiese apagando la inmensa luz que desprendes cuando miras con los ojos llenos de infinitos?

Me importan más bien poco los motivos, pero no llego a entender que no encuentres razones para quererte cuando a mi me sobran unas cuantas.
Y tal vez estás pensando que lo digo porque te miro con buenos ojos, tal vez, por eso mismo, empieza a mirarte con mis ojos, y, como te dije; te darás cuenta que no eres perfecta, eres exacta, exactamente lo que a cualquier persona le gustaría tener en su vida.

Eres un desastre, tu vida es un caos, pero es hora de que aprendas a ver lo bonito de los desastres, del caos, que la falsa perfección aburre.
Porqué dime ¿ Qué es ser perfecto?
Me refiero, eres perfecta para la gente que te quiere, y el resto del mundo debería importante entre poco y nada.
 A tu lado es imposible no sonreír, ojala algún día consigas hacerte feliz a ti también, porque te lo mereces, y me lo merezco yo también, merezco ver una sonrisa en tu cara, volver a ver aquel brillo que antes tenías (y estoy segura que volverás a tener porque naciste para brillar y a quien le deslumbres que se compre gafas)

Al final parece que es un acto egoísta pero no lo es, quiero que te quieras por cómo eres, por todo lo que has dejado de ser, por que no estás dispuesta a que nadie más te diga si mereces o no mereces algo, porque lo mereces todo, pero tienes que empezar a creértelo.
La suerte es solo para aquellos que han dejado de creer en la mala suerte, para aquellos que no les da miedo fracasar porque una vez ya lo perdieron todo,
No te engañes; tú y yo hemos muerto tantas veces que ya sabemos resucitar.
(Y menos mal)

Que te entiendo, que yo también necesito que me quieran el doble porque yo me quiero la mitad de lo que debería, seguramente porque una vez me hicieron tan pequeña...Que ahora a la mínima tontería siento que vuelvo a dejar de crecer, que yo también me enfadé por estupideces porque para mí eran importantes,
Porque venía tan rota que ya no sabía cuál de los pedazos del corazón me estaba doliendo, que por eso a veces ni si quiera se yo como me siento.

Pero debes entender que hay gente que lo único que quiere es ayudarte a recomponer ese corazón roto, Aunque no sepan qué hacer con tantos pedazos y alguno se les caiga al suelo de vez en cuando.
 Tal vez por eso nos duelen más las cosas que al resto, porque estamos rotas y pretendemos que sea otro quien nos cosa las heridas, cuando debimos coserlas nosotras en nuestro momento.
Pero es más fácil dejar que te quieran a empezar a quererte, a querernos, que ya sabes que yo soy igual de desastre que tu, y tal vez por eso te entiendo tan bien.
Pero tenemos que cambiar eso. Y lo sabes.


 Que se que lo sabes;
 Pero te lo repito;
 No estás sola, aunque a veces necesites que te lo recuerden, necesites que te recuerden que te quieren, por si acaso las dudas vuelven a tu cabeza, por si acaso tu inseguridad gana la partida.
Pero por si se te olvida: Te quiere, la gente te quiere, aunque a veces no sepan como demostrarlo.
Tal vez el problema no es que no sepan querernos, es que exigimos que nos quieran como nosotras no sabemos hacer, y no debería ser así, deberían ser dos personas queriéndose, entre ellas, y a ellas mismas. Es el único secreto de que algo funcione.

 Lo que venía a decirte es que eres jodidamente imperfecta, y eso es lo que te hace especial, lo que quería decirte una vez más es que no importa donde, cuando o como, que si me necesitas estaré contigo, para levantarte del suelo o para tumbarme a tu lado y  decir aquello de que “ vida es muy puta” pero tú eres más guapa, y lo eres más aún cuando sonríes, así que no dejes de hacerlo nunca, por ti, por mi, por todos los que están a tu lado, no tienes derecho a quitarnos la luz que produces cuando te ríes sin darte cuenta de que alguien te está mirando, cuando eres tú, sin peros, sin barreras, sin todos los fantasmas del pasado,
A esa risa me refiero, a la de verdad.
Ojala pudiese entrar en tu cabeza y que entendieses que no es justo que hagas feliz a todo tu alrededor (menos a ti misma)
Que no es justo que te mires al espejo y te des asco (porque te llevan diciendo años los complejos que deberías tener)
No me da la gana que el miedo gane esta batalla, porque el miedo paraliza, y tu, tienes que seguir corriendo, y seguramente tropezarte con todas las malditas piedras del camino, pero no te olvides, tropezar dos veces con la misma piedra lo único que hace es que llegues más tarde a tu meta, que no puedas ver las otras piedras. Me explico, ¿verdad?
Ojala pronto te quieras tanto que no dejes que nadie vuelva a quererte mal (ni si quiera tu misma. Y recuerda, que ningún amor no correspondido mata, salvo aquel que no sientes por ti misma.  Y yo, estuve muerta durante mucho tiempo,  pero la ventaja de morir tantas veces, como ya he dicho, es que aprendes a resucitar. Y eso es justamente lo que pienso hacer cuando termine de escribir esto. Es decir, ya, que mañana , para estas cosas, no existe. Es hoy, ahora, ya y las excusas, para otro rato, no hay excusa que me valga cuando se trata de salvarte.

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