jueves, 7 de marzo de 2019

por si mañana nos toca beber el doble para olvidarnos.





Es difícil encontrar una bala perdida entre tanta guerra, alguien que te quiera entre tanto odio,
Creo que hace mucho que estamos más pendientes de odiar a nuestros enemigos que de querer a los nuestros, que miramos más un mal gesto que 200 abrazos, que una tontería nos puede amargar un día que parecía perfecto
. Creo que hace mucho demandamos cariño pero no siempre sabemos darlo, que todo tiene que ser perfecto pero ni siquiera nosotros lo somos. Hace mucho que vivimos en una crisis (de valores quiero decir) donde se valora más quien regresa que quien nunca se fue.
Y me parece que eso es un error. Hay que saber apreciar a quien nunca falla, quien nunca tiene volver, por el simple hecho de que nunca se va.
Y es aquí cuando entras tú, Con tu sonrisa infinita y tus grandes ojos negros. Llegaste y llenaste de grados de alcohol todas mis cicatrices, me hiciste protagonista de aquella canción que tanto te gusta y me enseñaste que quererte libre era quererte de verdad.
Siempre pensé que eso de la libertad era poder irte con quien quieras sin dar explicaciones, hasta que llegaste tú y me enseñaste que es tener el poder de elegir y escogerte todas las veces. Que no era ir de brazo en brazo, era tener la opción de poder irme cuando quisiera y aún así quedarme.
Era no tener una fecha porque cada día es un nuevo comienzo, un nuevo motivo para volver a quererte, una nueva excusa para demostrarte que te elegiría mil veces más. Que no somos normales, y no queremos serlo, que somos más de emborracharnos que de ir al cine, más de cenar pizzas que de ir a un restaurante de esos que van todos cogidos de la mano, que somos más de jugar a ser niños que pensar en un futuro.
No somos de esos que quieren parecer perfectos cuando en realidad están completamente rotos, ni de esos de subir fotos para demostrar que nos seguimos queriendo, tampoco de aquellos que tienen que estar todo el día abrazándose para demostrar que están enamorados.
Todas esas parejas “perfectas”, entre muchas comillas, donde hace mucho se acabó el amor y les queda la rutina.
Yo prefiero seguir con nuestra locura, con no saber dónde vamos a terminar cada vez que salimos de casa, con nuestros altos y bajos, nuestro espacio para poder echarnos de menos, nuestras ganas de bebernos las noches sin importar si mañana amanecemos aquí o a 200km.
Créeme que prefiero mil veces esto de querernos sin un manual de instrucciones a todos aquellos que son todo cuando ya no les queda absolutamente nada.
Te quiero así, libre, con nuestras peleas de esas que a los 5 minutos ni si quiera nos acordamos de porqué discutimos.
Así, sin un para siempre de por medio, porque entonces te quiero hoy como si te pudiese perder mañana.
Y si llega mañana, no quiero tener que arrepentirme de no darte el último beso o por no abrazarte más.
Por eso quiero brindar contigo hoy, por si mañana nos toca beber el doble para olvidarnos.

Reacciones:

5 comentarios:

  1. Me gusta lo que escribes y publicas
    Gracias por hacerlo y sigue adelante. Un abrazo 😘

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    1. si sigo es gracias a vosotros, así que... gracias a ti siempre

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  2. Por Dios tios, que esto es lo mas bello que eh leído, sus palabras me eriza la piel, su nomenclatura de poesia esta al tope, tienes u tremendo don

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  3. Sos una genia rous ya hace unos años que te sigo y la verdad me encanta todo lo que escribís! Te admiro de verdad, me siento tan identificada con muchos de tus escritos!!! Te mando un fuerte abrazo desde argentina!

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