lunes, 11 de marzo de 2019

Ver para crecer.


La vida te enseña a base de hostias, cada vez estoy más segura de ello.
Por ejemplo, aprenderás a cuidar cuando pierdas algo que no querías perder.
Aprenderás a respetar cuando te falten al respeto y te duela.
Aprenderás a querer cuando hayas olvidado a quien no querías olvidar
Aprendes a creer cuando te sientes pequeña ante un problema
Aprendes las soluciones a base de cagarla.
Las respuestas a base de preguntas sin sentido
A pedir perdón por fallar a quien no se lo merecía
Y a perdonar por el mismo motivo.
Me refiero a que la vida no es fácil, y para querer salir de un sitio; has tenido que estar muy dentro de ese.
Para poder salir de un lugar, tienes que saberte el camino de memoria y darte cuenta que ese no es tu lugar, que vives ahí, pero no, o ya no, se le puede llamar hogar (aunque en su día lo fuese)
Aprendes que no vas a permitir que te hagan daño cuando te han roto en mil pedazos, que no vas a tolerar que te tomen el pelo cuando te lo han tomado anteriormente, y que no van a quererte mal, cuando te han querido de la peor forma posible.
Y supongo que gracias, supongo que gracias por quererme tan mal, por hacerme tanto daño, por ponerme aquella venda en los ojos que no había forma de quitármela, y no porque no quisiera, sino porque no la veía.
Gracias por encerrarme en una jaula y cortarme las alas, gracias a ello aprendí que quería seguir volando el resto de mi vida.
Gracias por pisarme, por hacerme sentir menos, gracias a eso entendí que yo no era una mujer de  menos, que tu solo eras un machista más.
Gracias por todas las veces que me dijiste que eso no podía hacerlo, porque nadie más me volverá a decir cuando como y con quien.
Gracias por todas las heridas, porque me demostré que podía curarme sola
Por las cicatrices que ahora tengo, que me recuerdan que ninguna cicatriz en mi piel volverá a tener ese color, que vendrán más heridas, pero no con tu cara, no con tus mierdas, no de esa forma.
Y si, tal vez resulta irónico decirle gracias a quien me jodió la vida, pero es que no lo hizo.
Lo consiguió durante un tiempo, eso es cierto, viví un puto infierno cuando quise salir de allí, incluso cuando salí, la puta dependencia emocional que habías provocado hizo que estuviese echando de menos algo que me estaba jodiendo la vida.
Pero llegó el día en el que me di cuenta que yo no te había perdido a ti, que lo preocupante de todo esto fue que yo dejé de ser yo, para convertirme en la novia de, porque renuncié tanto a mi identidad que ni siquiera yo sabía quien era o que cojones quedaba de mi.
Pero aprendí a volverme a mirar en el espejo sin ver tu reflejo en mis pupilas, aprendí a mirarme sin miedo, a recordar quién era yo antes de ti, porque querido, antes de ti, mucho antes de ti, estaba yo.  Aunque a ambos se nos olvidase eso en su momento.
Iba a decir  que me hiciste jodidamente fuerte, y no, me hice jodidamente fuerte, porque fui yo quien salió a adelante y no me da la gana darte ese mérito a ti.
Fui jodidamente fuerte para salir de tu puto infierno, para volver a coserme unas alas que me habías arrancado con tanta sutileza que no fui capaz de verlas hasta que intenté volar y me di cuenta que estaba atada. Y no sé como no me di cuenta antes, pero no lo hice.
Menos mal que las cosas caen por su propio peso, y caíste, mejor dicho se me cayó la venda que con tanto cuidado y tanto amor habías puesto en mis ojos, se me cayó aquello de que me protegías porque me querías, de que me controlabas porque tenías miedo. Miedo? Miedo tuve yo cuando quise irme y me di cuenta que estaba encerrada en una jaula de la que no tenía llaves para salir, miedo me dio a mi enfrentarme a la vida después de salir de todo aquello, miedo me dio a mi darme cuenta de que tu no sabias quererme y a mi se me había olvidado hacerlo. Miedo todo el dolor que me causaste, porqué me dolía cada cambio de actitud, cada mirada de odio, cada siempre la cagas, cada eres mía, cada quien te va a querer a ti si no soy yo? Y me suda el coño que lo dijeses con todo simpático, lo estabas diciendo y lo peor de todo, yo te estaba creyendo.
Me dolieron muchas cosas, pero lo que más me dolió fuiste tú.
Y si, de los errores se pierde, y lo más importante no es que me perdiste, es que gané.
Y gane una vida, literalmente, la que me habías quitado, y la que me hubieses quitado si no me hubiese retirado a tiempo
Y ahora no me digas que quieres estar a mi lado, porque yo también, y los dos aquí no cabemos,¿ lo recuerdas?  Nadie me iba a volver a querer como tu. Y joder, esa es la idea.
Me costó demasiado ver la realidad, como para ahora ponerme otra vez una puta venda en los ojos, y en las heridas y fingir que aquí no ha pasado nada, porque ha pasado todo.
Desde que tu no estás; a pasado todo. Todo lo que no podía pasar con una persona como tú al lado. Ver para crecer bonito, ver para crecer, y he crecido tanto sin ti, que no voy a permitir volver a hacerme pequeña, con lo bonito que se ve todo sin vendas, no me pidas que vuelva a cerrar los ojos, no me pidas que mire para otro lado, no me pidas otra oportunidad, porque ya la tuviste y la aprovechaste para hacerme pedazos.
Ahora que vuelvo a estar completa, no me pidas que me rompa por ti, porque si algo aprendí de ti, es que si tienes que romperte para encajar con otra persona; no es esa persona.
Y no eres tú, y no lo vas a volver a ser nunca.
Ya te lo dige una vez, que solamente cuando lo has perdido todo, desaparece el miedo a perder, y contigo lo perdí todo, me lo robaste todo, que ya no tengo miedo a perder nada,  que ya no tengo miedo a vivir porque ya no tengo consecuencias por cada cosa que hago o digo, que ya no tengo que mirar hacia otro lado cuando las cosas no me gustan, que ya puedo ser yo,
Y ese yo, no quiere saber nada de un tú que le cerro todas las puertas para que no pudiese salir, de un tú que ni sabia como quererme ni como estar sin mi, de un tú, que pensó que querer a alguien era llenarla de cicatrices, hundirla en la mierda para así poder depender de ti. De un tu, que me hizo dejar de ser yo, para ser nosotros.
Y ni aquello era amor, ni esto es una despedida, porque hace mucho que no estoy, así que ni lo intentes, que se prefiero infinitamente la guerra conmigo al infierno sin mí.

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